Miro por sobre mis hombros y de frente. El espejo me muestra una criatura horrenda y vulnerable, con sus gestos deformes maldice al mundo . No importa nada en este bloque de realidad;al final no entiende ni la formas que su rostro desarrolla en este espasmo de virtudes somnolientas.
El alcohol atiborra mi juicio y lo mantiene sosegado y estupefacto. ¿Cómo no burlarse de este esperpento humano desbocado?
No entiendo la linea horizontal de mi ojos, mi credo está más allá de los horizontes. No esta cuerdo.Ciertamente estoy en la mierda, un poco mas reptil y susceptible, aún así cuerdo, muerto en vida y sin satisfacciones. Anhedonia.
El onanismo ya es compatible a mi realidad. Solo fue una grosería llena de odio. Soy el hombre manipulable que se tornó en buitre anfibio. El gran precoz brote de muerte en tus oídos. Gimiendo.
Suelo arrastrarme sobre los suelos acariciando con mi rostro el frió pavimento. Es la cordura que emana las sensaciones encontradas solo en el onanismo. En las pistas de Jesús maría, La gran argamasa de excretas en la cual soy un abandono huésped, tan contento y desconfiado. Soy un apocalipsis envuelto en un traje de hombre.
Y así fue... El amanecer vino sobre mi cuerpo con un cigarro en la mano, en un tercer piso, sosteniéndome sobre un pie, recostado en la ventana de un viejo edificio. Mi sed esta seca.
domingo, 22 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
Edgerob
¿Cómo podría dormir? ¡Bajos nuestros pies los muerto!; peor aún, sobre ellos mismos, también, los muertos.
Sus densas miradas no han sido amasadas, lo veo en sus ojos, agrietados cual barro seco, nadie jamas los consoló
Es tan justo el no encomendarse al ficticio padre inerte, prefiero sepultarme en el olvido. Al menos seria en parte un ser real.
La muerte, la muerte está, la muerte, esta, la muerte aquella. La muerte perfecta.
¿Cuándo aceptamos el no curar a los descalzos?
Andaba con la mirada directa hacia el suelo, todas las lineas, armoniosas, fueron impartidas con desprecio sobre la linea de mi vitalidad. Me enseñaron a jamas escuchar.
El amor, la compasión, la transgresión de mi ser sobre los conceptos de humanidad.
No soy el mismo, me siento desplazado. No se si más feliz, más distante o equilibrado. Me siento, al menos algo mas perturbado y algo mas consciente.
Mujer negra, mágica, felonía intransigente.
Es cierto, quieres que te vea con sensualidad.
Quieres ser las imponentes cornisas de la vieja capital. Ahora eres solo humedad en el paraíso y lo sabes bien, estamos destinados a vagar por los bares de la capital, aquellos mismos que solían acoger a poetas y grandes pensadores, ahora acogen a este cuerpo abrumado de alcohol, saturado en el tanathos y la melancolía de tristes arquitecturas.
Mi alma esta rota, por dentro soy cenizas marrones de sal
Me siento alicantropado e infeliz, sera la lima turbia de balcones marroquí
Soy la roca frente al mar resegada y triste por mirar
Esta noche tus labios no me pertenecen más, soy un esclavo de la noche junto al nuevo yo animal
Soy un suplicio caudal, mis entrañas amarillas y tristes por soñar.
Hoy me siento sobre los mantos de la melancolía,
entre sus cálidos mantos me retuerce en su silla,
nido azul de l inclemencia,
golpeaste incesante mi puerta
tu, ya muerta
azotas mis oleos con demencia.
Algún dia diré que fui grande y que amor hubo en mi vida
mientras soy un gigante sin amor y de piel caída.
Somo polvo de pastizales, yo el guano y tu la flor. Estamos en el cementerio esperando a que por fin nazca el sol.
Soy un ser moribundo y detestable.
No hay ya más quien me hable
Y en esta noche fría de mil veranos
moriré, sin lugar a duda, deseando entrelazar tus manos
Pues, la verdad es que quiero tu rostro,
tan simple, tan hermoso para este simple monstruo.
Tanta maldad es necesaria, hay mas belleza en da que encomendarte a la mediocridad del sedentarismo , un día como hoy los muertos en mi cabeza serán coronados por su valentia; pues, realmente es el día de los albores en que tu manto cubrirá mi cabeza con amores.
Sus densas miradas no han sido amasadas, lo veo en sus ojos, agrietados cual barro seco, nadie jamas los consoló
Es tan justo el no encomendarse al ficticio padre inerte, prefiero sepultarme en el olvido. Al menos seria en parte un ser real.
La muerte, la muerte está, la muerte, esta, la muerte aquella. La muerte perfecta.
¿Cuándo aceptamos el no curar a los descalzos?
Andaba con la mirada directa hacia el suelo, todas las lineas, armoniosas, fueron impartidas con desprecio sobre la linea de mi vitalidad. Me enseñaron a jamas escuchar.
El amor, la compasión, la transgresión de mi ser sobre los conceptos de humanidad.
No soy el mismo, me siento desplazado. No se si más feliz, más distante o equilibrado. Me siento, al menos algo mas perturbado y algo mas consciente.
Mujer negra, mágica, felonía intransigente.
Es cierto, quieres que te vea con sensualidad.
Quieres ser las imponentes cornisas de la vieja capital. Ahora eres solo humedad en el paraíso y lo sabes bien, estamos destinados a vagar por los bares de la capital, aquellos mismos que solían acoger a poetas y grandes pensadores, ahora acogen a este cuerpo abrumado de alcohol, saturado en el tanathos y la melancolía de tristes arquitecturas.
Mi alma esta rota, por dentro soy cenizas marrones de sal
Me siento alicantropado e infeliz, sera la lima turbia de balcones marroquí
Soy la roca frente al mar resegada y triste por mirar
Esta noche tus labios no me pertenecen más, soy un esclavo de la noche junto al nuevo yo animal
Soy un suplicio caudal, mis entrañas amarillas y tristes por soñar.
Hoy me siento sobre los mantos de la melancolía,
entre sus cálidos mantos me retuerce en su silla,
nido azul de l inclemencia,
golpeaste incesante mi puerta
tu, ya muerta
azotas mis oleos con demencia.
Algún dia diré que fui grande y que amor hubo en mi vida
mientras soy un gigante sin amor y de piel caída.
Somo polvo de pastizales, yo el guano y tu la flor. Estamos en el cementerio esperando a que por fin nazca el sol.
Soy un ser moribundo y detestable.
No hay ya más quien me hable
Y en esta noche fría de mil veranos
moriré, sin lugar a duda, deseando entrelazar tus manos
Pues, la verdad es que quiero tu rostro,
tan simple, tan hermoso para este simple monstruo.
Tanta maldad es necesaria, hay mas belleza en da que encomendarte a la mediocridad del sedentarismo , un día como hoy los muertos en mi cabeza serán coronados por su valentia; pues, realmente es el día de los albores en que tu manto cubrirá mi cabeza con amores.
Down in a Hole
Veo la vida y me parece triste. Deberia ser sencialla, asi seria mas bella.
La veo triste como nunca, triste y encongida, tan lastimosa como la mia.
Me niego a creer que estoy distante al dopamiento de tus ondas. Soy débil y errante es que de verdad el sabor de tus labios me hace falta, falta de ortografia y de amor.
La veo triste como nunca, triste y encongida, tan lastimosa como la mia.
Me niego a creer que estoy distante al dopamiento de tus ondas. Soy débil y errante es que de verdad el sabor de tus labios me hace falta, falta de ortografia y de amor.
Veo como me desarmo, disiento ante el todo al creer que puedes envejecer lejos de mí,seria triste y extraño, el mundo no se acostumbraría a ser normal. Al parecer no rotaría.
Estoy fuera de mi propio cuerpo y desconozco la humanidad que es ahora, desconozco, también, o que es la humanidad en sí; y de la misma manera, una vez mas, desconozco la humanidad sin ti.
El verano acaba y las corrientes se hacen cada vez mas fuertes, no veré mas tus cabellos azotados por el viento, no veré como se frotan tus labios al andar. No veré que tengas frió para desear desnudarme por mantener tu calor, no veré tu palidez entrecortando mi sexo con la euforia de desear tocarte interminablemente. Así fuimos y soy ahora con el yo sin ti, furor en éxtasis y amalgamas de hombres sentados en una silla del retorcer diario. Flores en esta habitación, por dentro no se bien, por dentro no estoy ya mas, y por dentro el dolor.
En fin, las voces jamas se harán correctas solo blindarlas contra el universo en tonos suplicantes. Debí quedarme dormido abrazando tus caderas, debí haber muerto y creer que la eternidad nos aguardaba, al menos así, estaría yo contento. Tus uñas desgarrando mi espalda. La bravura de amarnos intensamente en la cama sin siquiera tocarnos.
jueves, 19 de abril de 2012
Epifanía del dolor
Veo a mi padre, va marchando, ya cogeando, hacia la rutina, por el mismo claro por donde baja el sol.
Lo veo de espaldas mientras se aleja, veo su cabeza marchita y su figura envejecida. No deseo que mueras papá.
Lo veo y esta inmerso en su vida, en la suya esclavizado, entregada a nosotros. El no voltea
Realmente no se ah percatado que no cerré nunca la puerta al él salir. Lo sigo mirando.
Veo como se marcha entregándose a la rutina, a pagar cuentas, a ser un hombre galleta listo para partirse o ser devorado, me da pena no poder abrazarlo-me apena más el no poder darle un poco de juventud en lugar de mi suplicio y mis intentos falsos de amor-, me da pena no poder extinguirlo.
Me duele verte marchas tras tus mismos pasos, me asusta perderte y que no regreses. Tengo miedo y frió, estoy enfermo y con el cuerpo adolorido, tu anciano y más valiente que mis deseos distantes.
Es lo que eres papá, un buen, uno bueno, uno de bien. Papá.
Me das forma y valor, cariño sincero y regaños; por eso mismo, temo perderte. ¿ A quién más le importaría?
Solo una epifanía en mi enfermedad. Papá
Lo veo de espaldas mientras se aleja, veo su cabeza marchita y su figura envejecida. No deseo que mueras papá.
Lo veo y esta inmerso en su vida, en la suya esclavizado, entregada a nosotros. El no voltea
Realmente no se ah percatado que no cerré nunca la puerta al él salir. Lo sigo mirando.
Veo como se marcha entregándose a la rutina, a pagar cuentas, a ser un hombre galleta listo para partirse o ser devorado, me da pena no poder abrazarlo-me apena más el no poder darle un poco de juventud en lugar de mi suplicio y mis intentos falsos de amor-, me da pena no poder extinguirlo.
Me duele verte marchas tras tus mismos pasos, me asusta perderte y que no regreses. Tengo miedo y frió, estoy enfermo y con el cuerpo adolorido, tu anciano y más valiente que mis deseos distantes.
Es lo que eres papá, un buen, uno bueno, uno de bien. Papá.
Me das forma y valor, cariño sincero y regaños; por eso mismo, temo perderte. ¿ A quién más le importaría?
Solo una epifanía en mi enfermedad. Papá
lunes, 9 de abril de 2012
Amamantamiento Realmente Creíble
Nuevamente me veo frente al lavamanos, termino de cepillarme los dientes y escupo sangre por montones, mis encias son muy debiles apesar de mi gran tamaño. Percudido por la suciedad, quebrado, desgastado y teñido de sarro y sangre se vanaglorea de ser mi desastre. Desplomo mis hombros sobre mis manos, a su vez apoyo estas sobre sus bordes; en mí, la desesperación habita nuevamente, me siento fragil y en dolor. Tiemblo una vez más en esta historia de flshes y recuerdos bizarros y de amores necios acallados.
Me veo frente a este viejo lavamanos, cansado y debil, seco de expresividad y ausente de voz alguna o de cualquier impetu de vivir. El sabor de la menta trae a rastras consigo un sabor agrio y pestilente, deseo vomitar. Las arcadas compactan y retraen mi estomago, me siento fragil y debil, un dia más de vida como hoy, me siento vulnerable.
Mi ojos giran impacientados, estan despistados y cansados. En sus senos me siento descarrilado, un ladrillo de abundancia finiquitada azota con aires de pudor quebrasado mi nariz, es una pared impenetrable. ¿Y tú? ¿Y tu rostro? ¡El horror!
Me retuerzo, mis ojos desean verse reflejados y entender su propio dolor, mi rostro torna y reposa sobre mi izquierdo hombro verde encuadrado-siento que gira -realmente es incontenible- al rededor de mi torso. Realmente lo es- ,entre dolores inclementes y contracciones, mi cuerpo se precipita al suelo. Me niego a ver mi reflejo frente al espejo.
Un Roberto vencido no se asomara discretamente, mi rostro tan estúpido lleno de frustración e ira se extingue momentaniamente, los lobulos hinchados entre mis cejas se desvaneces, jamás existieron realmente a partir de ese momento, Mi rostro esta en paz, inmovil, quieto y tibio.
De entre el alboroto, aun cayendo lentamente al suelo, me deformo con gestos de horror y pesadumbre, es- y creo no equivocarme- la muerte entre mis dermis. Pánico
Cae mi torso abatido sobre el suelo de mi casa vieja, las paredes de adobe rajado, húmedas y discretamente húmedas por doquier, son testigos de mi pesar. Realmente es el pánico, la lista de deseos revuela encima del tope de mi consciencia, estoy deseando que suceda nuevamente. Mis manos tiemblan y me quiebro en este incesante deseo, me quemo y realmente no estoy aquí.
Una pequeña caminata, el mundo es pequeño. Realmente, tampoco, me eh convertido en nnada; quizás, más allá de una simple mascota soy una piedra, un deseo valiente suele mencionarme; pero, en fin, es solo un deseo. Aires de valentía momentáneamente explicitas. Aún no estoy aquí. La fortaleza yt sus arrebatos de instinto, la fiereza de un cuerpo varonil y potente sellan el destino de los gigantes, colapsar. Todo esto solo fue un simple deseo, Realmente lo fue, realmente sucedió, realmente sucede y solo lo pensé, aun no tocaba el suelo, me seguia desplomando. Realmente sucedió, es literal.
Un impacto sobre otro, fue caer mil veces mil sobre mi mismo, fue someterme a mi piel contra mi piel sobre mis deseos por sobre mis aires y bajo algunos empujes falsos de ancabronamiento. Tan falaz como la navidad. ¿En verano?¿Leche caliente?¿Entre tanta miseria y abandono? No quiero ser presuntuoso pero prefiero vestirme de un pez casual,con un reloj y algo mas azul de lo habitual.
Nuestro viaje de profundas masas llego a su fin, nuevamente tiemblo y no se si mantenerme desnudo o imponerme sobriedad, Debí tragarme el esperar en lugar de sucumbir ante el pulsar de mis dedos sobre un teclado enajenado. Estaba envenenado, al igual que mi mente perturbada, las imágenes alocadas de ti sobre miles de cuerpos. Apeteces ¿verdad? No puedes contra tu sexo, el calor te estremece, más que nada en este mundo lo deseas.
Yo solo fui parte de uno verdad y su progenitor, aquel que costeo con sus regalos, presente, afectos y embotellamientos y taras. Lo forme yo y se quebró. "Amor"
De golpe e incesante, es estrellarte sin fricción, el golpe es poderoso y estremecedor. Te conmovería saberlo. Todo te mata y te encoges, eres el ser más diminuto en este espacio ¿te atreves a consumir aire? Logras replantear tu derecho innato si es que aún te mantienes cerca a la cordura.
Es el dolor infinito de mis encias blanquecinas, mis dientes deformes y las sonrisas siniestras las que emulan el sentir "feliz", es ficticio, no me complace en absoluto. Solo logro deformarme un poco más en esta casa corroída y llena de roedores. "El muro frió de verte".
Todos ya están dormidos, corro con ímpetu a escribir estas estúpidas sensaciones. Realmente no importa, todo sucedió en el baño, hice lo mio y lo inmerecido, escribí; pero ¿a quién le importa? Todos siguen dormidos, sí, realmente lo están.
Sí, realmente sí, es cierto, Hoy es domingo de resurrección y me siento mucho más muerto que el día anterior. Eh de mantenerme como muerto en vida. ¿qué más da, del verbo "importar"? Es domingo de resurrección y ¡Hallelujah!, sigo muriendo en este otoño caluroso entre el sudor, el miedo y mi necedad.
Noto que ya es lunes, sigo despierto frente al ordenador, veo cerdos y escucho a otro hombre quejándose de su vida en todas sus canciones. "Cuando sea rey tu iras más rápido contra el muro".
Realmente ya es hora de dormir, realmente si lo es.
¿Qué más da -del verbo "importar" nuevamente?... Todos damos asco
Realmente lo damos.
¿Realmente lo damos?
Ostia al culo y mañana a seguir vivo, dormir y a la mierda el resto. La dama no está a mi lado para ya jamás
jueves, 5 de abril de 2012
Vare retro e inversa nuevamente
Muchas palabras estampadas con violencia y desesperación, todo contra un rostro. No hay nada mas que ver, papá, estoy muerto. No hay nada más que ver, tan solo piedras.
Serotonina melancólica entre mis dúctiles pensamientos, venas abiertas de hijos fallidos. Están muriendo todos.
No hay ya mas que leer, todo se acabo, nada más que escuchar sobre esta montaña entornada, solo el reflejo de la cuchara apuntando con delicadeza sus estrías sobre la demencia y la presión atiborrada por la inexistencia mas pura de cada ser.
No soy nada de lo que solía ser, desconozco a mi yo feliz, aquel muchacho que saltaba al rededor de la reina de mis mundos y, ahora, solo queda un cobarde. Esto no es casa.
Extraño los amores tibios, los entrelazados y jamas yuxtapuestos, esos que calientan el invierno mostrando su acogedor abrigo de cuerpos. Las suaves, las tibias, las mansas... las simples palabras que siempre me recuerdan a ti, tu aliento, tu cuerpo, tu iz. Lo deseo todo.
Jamas pensé en ser tal como lo que queda de mi- el escarnio es prepotente y viste sus mejores armas , esta dispuesto a acicalar mi rostro con pasión- , tan estúpidamente insólito, pasajero blandengue, y debil. Muerto.
Demasiadas distracciones e interpretaciones, me siento aturdido, es una espiral incólume, álgida y en su perseverancia no duda en consumirme lentamente desgarrando todo lo lo hermoso que llevo dentro y desde atrás, sobrepuesto, por fuera.
La belleza de ser tu te acompaña. es el cielo el que no quiere verme así, no yo, siento cólera, y mucha rabia, siento que mi amor desencadeno a la rabia cual fruto de un verano terco y petulante; pero, realmente, este fruto esta marchito, desde mucho antes de la concepción y construcción, desde antes de ser la idea original. Mis manos tiemblan nuevamente deseándote cada estúpido día, entre segundos la vida es mas horrible. El deseo es cada vez mas intenso.
En estado de pánico evado las brillantes señales de paz, avanzan muy rápido y sus olores se van en esta rueda de voces y la nada consume lo que que pude dejar echado sobre los dolores de mesa. Es hora de pedir mas fuerte y desear algo menos penoso, este barril esta girando contra mi cabeza, solo una, nada mas que una sola me recordara que nada sera hecho por mi mismo-ellos se ríen de la ignorancia- si tu mano no esta puesta sobre mis cejas apaciguando mis ceños fruncidos.
Grito intensamente tratando de escuchar algunas voces de respuesta, nadie puede escucharla ¿realmente sucede?¿cierto? Es solo el eco de mis gemidos aplastándose contra la pared enorme de mis temores. Soy un sinople cobarde de piedras y los peces ya están afuera.
Serotonina melancólica entre mis dúctiles pensamientos, venas abiertas de hijos fallidos. Están muriendo todos.
No hay ya mas que leer, todo se acabo, nada más que escuchar sobre esta montaña entornada, solo el reflejo de la cuchara apuntando con delicadeza sus estrías sobre la demencia y la presión atiborrada por la inexistencia mas pura de cada ser.
No soy nada de lo que solía ser, desconozco a mi yo feliz, aquel muchacho que saltaba al rededor de la reina de mis mundos y, ahora, solo queda un cobarde. Esto no es casa.
Extraño los amores tibios, los entrelazados y jamas yuxtapuestos, esos que calientan el invierno mostrando su acogedor abrigo de cuerpos. Las suaves, las tibias, las mansas... las simples palabras que siempre me recuerdan a ti, tu aliento, tu cuerpo, tu iz. Lo deseo todo.
Jamas pensé en ser tal como lo que queda de mi- el escarnio es prepotente y viste sus mejores armas , esta dispuesto a acicalar mi rostro con pasión- , tan estúpidamente insólito, pasajero blandengue, y debil. Muerto.
Demasiadas distracciones e interpretaciones, me siento aturdido, es una espiral incólume, álgida y en su perseverancia no duda en consumirme lentamente desgarrando todo lo lo hermoso que llevo dentro y desde atrás, sobrepuesto, por fuera.
La belleza de ser tu te acompaña. es el cielo el que no quiere verme así, no yo, siento cólera, y mucha rabia, siento que mi amor desencadeno a la rabia cual fruto de un verano terco y petulante; pero, realmente, este fruto esta marchito, desde mucho antes de la concepción y construcción, desde antes de ser la idea original. Mis manos tiemblan nuevamente deseándote cada estúpido día, entre segundos la vida es mas horrible. El deseo es cada vez mas intenso.
En estado de pánico evado las brillantes señales de paz, avanzan muy rápido y sus olores se van en esta rueda de voces y la nada consume lo que que pude dejar echado sobre los dolores de mesa. Es hora de pedir mas fuerte y desear algo menos penoso, este barril esta girando contra mi cabeza, solo una, nada mas que una sola me recordara que nada sera hecho por mi mismo-ellos se ríen de la ignorancia- si tu mano no esta puesta sobre mis cejas apaciguando mis ceños fruncidos.
Grito intensamente tratando de escuchar algunas voces de respuesta, nadie puede escucharla ¿realmente sucede?¿cierto? Es solo el eco de mis gemidos aplastándose contra la pared enorme de mis temores. Soy un sinople cobarde de piedras y los peces ya están afuera.
domingo, 1 de abril de 2012
Sinfónica de un estereograma de sonrisas retorcidas
Las notas grises revolotean en mi cabeza, son baladas disonantes, aquellas que no reconocen personas dentro de las voces. Me recuerda todo o que esta al final.
El viaje literario me llevo a pintar los planos nuevamente mientras todos observan lo que tengo para dar. Aquel mismo hombre esta perdido sin saber su nombre, se siente solo y perdido dentro de su ser, esta roto y llama incesantemente a su arma tibia de domingo con amores sobrios y despachados. No hay nadie que pueda oírlo tras su vergüenza - De seguro y nadie lo escuchara nuevamente-.
Redobles en los capilares bases, atónitos solo esperan la explosión, aquí bajo el riel del aplastante bar de la muchedumbre alegre.
Pequeño estereograma de sexualidad, escribes con música el aletargamiento de la atrocidad dentro del pecho de las masas de los corazones rotos, sin mujer, sin rupias ni amores vagos. Solo un amor, simplemente solo.
Tras el anuncio imperante de partida, el redoble de los tambores anuncia con furor la llegada del abrupto presentimiento de desesperación. Una voz de llanto se asoma desde el sótano. Miramos al cielo nuevamente para elevar nuestras plegarias frenéticas que nadie jamás llegará a oír. Me hace sentir tan frió e impotente.
No hay nadie a quien maldecir, los extraños duermen sobre sus platos, perplejos fingen estra dormidos y conversan con las almohadas, se mantienen cuerdos entre las constantes alucinaciones desde el baño de aguas azules. Es la era de la tristeza , en este show copiaremos a la lluvia y sus maldiciones, es corto, solo tardara un minuto- creo que sentí una penetración por mis poros, tal vez realmente nos violan al nacer. No hay nadie a quien consultar ¡Qué bien! Más espacio para permanecer dormidos y muertos en esta sala triste llena de música siniestra.
Puede ser el ultimo espectáculo sobre las tarimas viejas de los bares de lima, la sucia e inmunda capital que me recuerda a ti en cada una de sus calles.
Estas feliz, tienes el favor de las masas, su aplauso te mantiene despierta y las drogas me acompañan tus recuerdos cautivos de tanto amor insolente.
No demoro en observar la impaciencia de aquel joven postrado sobre el escenario, necesita una oportunidad para sentir que la ciencia es culpa de las tumbas destinadas al nacer. Es el arquetipo numeral de las nubes las que mantiene las fauces abiertas y los regresivos, rebeldes, despiertos. Nunca nos detendremos a observar esta perra soledad.
No estoy de acuerdo con la maldad, solo estoy dormido sobre ella, su acústica perturba el trémulo de mi entristecida voz, es un síntoma de desesperación, no es locura; pero, sí, es realmente deforme amar este impulso de fe que me mantiene vivo entre este mundo de cuerdos que no entiende lo que soy. El amor se acopla a la retraída sinfonía oscura en este viaje atroz de esparcimiento.
Hoy volvemos a ser nada, como nunca, como siempre. Como lo fue antes del inicio del amor.
Yo, hoy, vuelvo a sentirme un pez, sin rostro ni gestos, con la piel marcada desde tu desprecio y, yo, en mi agonía de autodestrucción total. Me olvido de sonreír y de observar, no me son útiles estos ojos, no me importan mas ni un solo momento, prefiero lavarme las manos antes de someterme a la crisis de verte sonreír tan lejos. No me serán realmente útiles nunca más.
Vuelvo a sentirme un pez ahogado sobre la superficie. Nadaré entre mis excretas teniendo en frente el eterno azul de los bastos océanos, entre los millones de de depredares que no me desean, aquellos mismos que desean tu cuerpo y tus dedos. Soy un pez débil y manso, tibio y lleno de azar. Soy un simple pez caminante sin escapes ni erudición, un simple animal más de la explosión inicial. Un hombre graso sin amor.
Es realmente dura la noche porque los pensamientos caen dominantes arrasando con mis intenciones de dormir. Me siento cansado y desgastado, estoy realmente oprimido en este pequeño lugar. No tomare ni un solo segundo para perder mi vida sin lo que realmente anhelo - y más allá de una confesión, esto es el silencio-.
Ellos no entienden aún el final y yo sigo retorciendo mis entrañas con por favores jamas escuchados. Es el turno de la lira arpía, llena odio y repulsión, el miembro mas chillón y desolado de esta carrera de perdones que jamas terminara feliz. Aún te llevare en grises tonos por siempre sobre mi piel
El viaje literario me llevo a pintar los planos nuevamente mientras todos observan lo que tengo para dar. Aquel mismo hombre esta perdido sin saber su nombre, se siente solo y perdido dentro de su ser, esta roto y llama incesantemente a su arma tibia de domingo con amores sobrios y despachados. No hay nadie que pueda oírlo tras su vergüenza - De seguro y nadie lo escuchara nuevamente-.
Redobles en los capilares bases, atónitos solo esperan la explosión, aquí bajo el riel del aplastante bar de la muchedumbre alegre.
Pequeño estereograma de sexualidad, escribes con música el aletargamiento de la atrocidad dentro del pecho de las masas de los corazones rotos, sin mujer, sin rupias ni amores vagos. Solo un amor, simplemente solo.
Tras el anuncio imperante de partida, el redoble de los tambores anuncia con furor la llegada del abrupto presentimiento de desesperación. Una voz de llanto se asoma desde el sótano. Miramos al cielo nuevamente para elevar nuestras plegarias frenéticas que nadie jamás llegará a oír. Me hace sentir tan frió e impotente.
No hay nadie a quien maldecir, los extraños duermen sobre sus platos, perplejos fingen estra dormidos y conversan con las almohadas, se mantienen cuerdos entre las constantes alucinaciones desde el baño de aguas azules. Es la era de la tristeza , en este show copiaremos a la lluvia y sus maldiciones, es corto, solo tardara un minuto- creo que sentí una penetración por mis poros, tal vez realmente nos violan al nacer. No hay nadie a quien consultar ¡Qué bien! Más espacio para permanecer dormidos y muertos en esta sala triste llena de música siniestra.
Puede ser el ultimo espectáculo sobre las tarimas viejas de los bares de lima, la sucia e inmunda capital que me recuerda a ti en cada una de sus calles.
Estas feliz, tienes el favor de las masas, su aplauso te mantiene despierta y las drogas me acompañan tus recuerdos cautivos de tanto amor insolente.
No demoro en observar la impaciencia de aquel joven postrado sobre el escenario, necesita una oportunidad para sentir que la ciencia es culpa de las tumbas destinadas al nacer. Es el arquetipo numeral de las nubes las que mantiene las fauces abiertas y los regresivos, rebeldes, despiertos. Nunca nos detendremos a observar esta perra soledad.
No estoy de acuerdo con la maldad, solo estoy dormido sobre ella, su acústica perturba el trémulo de mi entristecida voz, es un síntoma de desesperación, no es locura; pero, sí, es realmente deforme amar este impulso de fe que me mantiene vivo entre este mundo de cuerdos que no entiende lo que soy. El amor se acopla a la retraída sinfonía oscura en este viaje atroz de esparcimiento.
Hoy volvemos a ser nada, como nunca, como siempre. Como lo fue antes del inicio del amor.
Yo, hoy, vuelvo a sentirme un pez, sin rostro ni gestos, con la piel marcada desde tu desprecio y, yo, en mi agonía de autodestrucción total. Me olvido de sonreír y de observar, no me son útiles estos ojos, no me importan mas ni un solo momento, prefiero lavarme las manos antes de someterme a la crisis de verte sonreír tan lejos. No me serán realmente útiles nunca más.
Vuelvo a sentirme un pez ahogado sobre la superficie. Nadaré entre mis excretas teniendo en frente el eterno azul de los bastos océanos, entre los millones de de depredares que no me desean, aquellos mismos que desean tu cuerpo y tus dedos. Soy un pez débil y manso, tibio y lleno de azar. Soy un simple pez caminante sin escapes ni erudición, un simple animal más de la explosión inicial. Un hombre graso sin amor.
Es realmente dura la noche porque los pensamientos caen dominantes arrasando con mis intenciones de dormir. Me siento cansado y desgastado, estoy realmente oprimido en este pequeño lugar. No tomare ni un solo segundo para perder mi vida sin lo que realmente anhelo - y más allá de una confesión, esto es el silencio-.
Ellos no entienden aún el final y yo sigo retorciendo mis entrañas con por favores jamas escuchados. Es el turno de la lira arpía, llena odio y repulsión, el miembro mas chillón y desolado de esta carrera de perdones que jamas terminara feliz. Aún te llevare en grises tonos por siempre sobre mi piel
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