y el sol
la luna,
la mancedad y la penumbra.
El dolor y la angustia,
el placer y la cesárea
la matiz incesante de pasión.
Epístolas certeras.
Las manos, tu vientre
mi cama tu frente
los cerezos y el lsd
la frialdad y tu apretar
me recuerda que muero
me recuerda que aun creo
que odio lo que no puedo odiar,
temo a la versad circunstancial.
Me odio en ti, te amo sin mi
te agarro de los cabellos y te arrastro en retratos impuros y abominables.
tu útero, mi carne;
tu cuerpo, mi destierro;
tu latir, nuestro vientre;
tu vientre mi placebo.