Viajan enormes caudales a toda prisa. Parece que sus garras no se retraerán esta vez. Keops, Kefrén, Micerino degradan su infinidad. Ya no dictas el norte hacia Orion errado monumento de rabias, con crudas castas erradas no toparé el culo por libras de diamante.
Putas ansiaban el sabor de lo magnifico de los gigantes de piedra. Putas anhelaban cobijo tras sequías anómalas. Putas codiciaban el oro en sus cabellos y la plata que refleja el candor de sus bastas respiraciones anacrónicas sobre el desfase en mi pecho de infante lampiño.
"No necesito que me busquen trabajo, estoy bien así. Soy poeta"
viernes, 18 de octubre de 2013
martes, 15 de octubre de 2013
A Retornar
A Retornar
Recuerdo verte mirar el océano,
dejó de darme paz el mar,
paso a dármelo tu mirada.
Parecía que deseabas dispersar las olas bañándolas con el profundo cáliz de la perla de tus iris perfumados de verano eterno.
Ingrávida, sobre aquel tiempo la arena se coló en la brisa y tu voz en la nación de mis tensiones.
Cabe recordar que más que aprender a dar vueltas , el mundo aprendió a girar al rededor tuyo.
De torres espasmódicas a torrenciales de amargos cadáveres.
Casas vacuas, almas saqueadas y bajo los escombros de lo diminuto que somos encontré a divinidad degenerándose pasiva ante orgasmos de luz inflexible. Radica rebelde coaccionar Cristal lúgubre de tornasol escupir.
Hay gente hermosa y tu el vestido perfecto para la ocasión.
Te guardo y pretendo llevarte fielmente cada día a cuestas, colina arriba me espera la sinrazón, quizá locura necia paliativa a la negativa de soltar el enorme costo de tu lejana sonrisa.
Coloso, precioso monumento, ignoras totalmente mi adoración fantástica por aquellos pómulos perfectos que rizan los vientos . Tierna, divago ante tu profunda belleza y me almidono en la yesca y la espiga
Ahora bien, fui suplicante a ti y esperando uno mas de aquellos días, con la cabeza baja, esperaba ansioso disfrutar de la plenitud de tu bien mientras veía venir el desolador desenlace. Tu te marcharías y el mar volvería a se tan salado como siempre. Quise adentrarme en tu piel, decorar tus poros y residir en ellos; mas el enfermizo fin se acercaba muy pronto tornando lluvia en sangre y la neblina en gases de acerbos tajantes. Te marchas y a tu regreso espero impaciente. Pandora de receloso mirar, ya has observado demasiado así, con tus depravados deseos incestuosos de fecundar bizarro al ducho artista disfrutemos de otro increíble diciembre de desmayos aciagos
sábado, 12 de octubre de 2013
Pan
Heme aquí nuevamente afrontando el vaticinio que entre pesadillas se dibujó tras la vanguardia en la sombra que oculta tu silueta. Me aproximo a aquella inhóspita cama vacía, ella yace con su perfume perfecto de brujería insensata, nada más hermoso que ese entonces era el ahora. Bajo las sábanas de desaire-Ella me pronuncia bilis estocando mis lunas mientras ganimides solo se aleja a los más recónditos estremeceres de este viejo Galileo- radica, todavía, el eco de sus gemidos. Trato de pintarte en tu magna desnudes, mujer perfecta. Tu tan solo buscas desdibujar tu figura exacerbada antes del colofón, lo recuerdo. Me arrepiento. Mujer encuentra aquí genuflexo y servil a mi humillación ,¿Estás conforme ahora?
Súplica. Lamento y llanto e enamoran un noche estrellada, parece que es la misma en donde tiritan azules los astros. Aquí no hay un a lo lejos, ni cerca alguno, quizás muchos, que tal vez sea otro engaño. A sabiendas veo el sutil reflejo y caigo tendido en el marco de tus ojos, bajo tiras y espuelas sera la cortina del horizonte que han de magullar tu mirada afrodita.
Próximo al desfalco, tan pálido como extasiado, de entereza.
Segundos condenan mi cuerpo ser pacificado al azotar el suelo, suave granada en vuelo, proyecta vorágines, Pléyades y Ganímides, escondiéndose con timidez.
Frío, vago, retráctil.
Manso perro ágil. Escapa, se que no es fácil
Veo que levantas rosas, mujer hermosa.
Martirio condena ente penas al poeta en prosas.
Martirio viaja y me envuelve en soledad, piel conocida, en realidad.
Mezquindad y odio se estremecen, ven este cuerpo vejado y alejarse parecen.
Me he revolcado tantas veces, que entre heces ellas mismas clamaron ceses,
pares y altos ante la consigna de estrellarme al asfalto.
Estrellar es directiva, silencio guarda diatribas,
lagrimas invocando a Marte en rescate,
vida en estoque, Jaque Mate.
Momento perfecto para extrañar y olvidar, comprar algo de paz esculpiendo máscaras crudas, provocando este amargo halo violeta que no se congracia con las huestes finitas de la misericordia de tu grácil ser, tan fácil como la merienda.
Levanto a este títere de carnes noctámbulos en la misma miserable soledad recalcitrante, no ajena- por cierto-. Suena el "tic"junto del "tac"... tiempo corre e infinito propaga mi vejes cual plaga ara a través del cosmos de esta enorme incertidumbre volátil, manos maleables estrujan figuras gráciles y trastabillan al sentir la perfección.
Tétrico, quise decir- si es que aún exaltan tus sentidos. Obvio busco tu plena satisfacción-.
No duermas, descansar es ahora será el cristal. Opiáceos como almohadón, estupefacientes de frasadas y sollozos desesperados que entre lagrimas hacen las veces de caricias.
Crisantemos mamá que te harán muy feliz, el día de mi muerte seré otro objeto inanimado mas, regala mi cadáver a los que quieran de él. Yo no quiero la vida, nada de él.
Padre, se fuerte y descansa mucho, por favor, que el trabajo se lleva mas de ti de lo que la muerte me llama cada día.
Súplica. Lamento y llanto e enamoran un noche estrellada, parece que es la misma en donde tiritan azules los astros. Aquí no hay un a lo lejos, ni cerca alguno, quizás muchos, que tal vez sea otro engaño. A sabiendas veo el sutil reflejo y caigo tendido en el marco de tus ojos, bajo tiras y espuelas sera la cortina del horizonte que han de magullar tu mirada afrodita.
Próximo al desfalco, tan pálido como extasiado, de entereza.
Segundos condenan mi cuerpo ser pacificado al azotar el suelo, suave granada en vuelo, proyecta vorágines, Pléyades y Ganímides, escondiéndose con timidez.
Frío, vago, retráctil.
Manso perro ágil. Escapa, se que no es fácil
Veo que levantas rosas, mujer hermosa.
Martirio condena ente penas al poeta en prosas.
Martirio viaja y me envuelve en soledad, piel conocida, en realidad.
Mezquindad y odio se estremecen, ven este cuerpo vejado y alejarse parecen.
Me he revolcado tantas veces, que entre heces ellas mismas clamaron ceses,
pares y altos ante la consigna de estrellarme al asfalto.
Estrellar es directiva, silencio guarda diatribas,
lagrimas invocando a Marte en rescate,
vida en estoque, Jaque Mate.
Momento perfecto para extrañar y olvidar, comprar algo de paz esculpiendo máscaras crudas, provocando este amargo halo violeta que no se congracia con las huestes finitas de la misericordia de tu grácil ser, tan fácil como la merienda.
Levanto a este títere de carnes noctámbulos en la misma miserable soledad recalcitrante, no ajena- por cierto-. Suena el "tic"junto del "tac"... tiempo corre e infinito propaga mi vejes cual plaga ara a través del cosmos de esta enorme incertidumbre volátil, manos maleables estrujan figuras gráciles y trastabillan al sentir la perfección.
Tétrico, quise decir- si es que aún exaltan tus sentidos. Obvio busco tu plena satisfacción-.
No duermas, descansar es ahora será el cristal. Opiáceos como almohadón, estupefacientes de frasadas y sollozos desesperados que entre lagrimas hacen las veces de caricias.
Crisantemos mamá que te harán muy feliz, el día de mi muerte seré otro objeto inanimado mas, regala mi cadáver a los que quieran de él. Yo no quiero la vida, nada de él.
Padre, se fuerte y descansa mucho, por favor, que el trabajo se lleva mas de ti de lo que la muerte me llama cada día.
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