Mi vida, a lo largo de este casi cuarto de siglo, no ha sido nada mas que un soneto drástico y explosivo en esta laberintitis llamada continuidad.
El acúfeno desgarrador, tinnitus incesante guían cada centímetro hacia adelante. Solo un norte y una senda me han esperado siempre, las paredes y de bruces a ellas.
Las paredes se acercan. Yo, pretendo irme.
Álgias histéricas en mi pecho. La aplanadora de vientos fríos, concreto álgido. Cosquilleo morboso de sabor metálico, atormentador y meticuloso. Luego solo el espasmo de dolo y penuria, el semi-desmayo y la depresión.
Las paredes se acercan. Yo, pretendo irme.
Mi condena es el cubo infinito, irremediable e insustancial. ¿Dónde queda mi frivolidad y mi materialismo?, ¿Donde está el iluso yo?...¿Dónde está lo manso, apacible, de la magia de existir en este cuerpo azul bastardo?
Las paredes se acercan. Yo, pretendo irme.
Un micro plantea una alternativa, el público los ceños y las palmas, las pifias y las almas; un sueño, mis temores; la vida, mis dolores y la música, eterna y astral, tan sexual, vigoroso y omnisciente... el retorno. Leer no es más practico ahora, es solo mas confuso y estridente. Las paredes se acercan. Yo, pretendo irme.
Omnipresencia bailando , vomitando , estrechando sus sexo contra mi rostro. Su pestilencia golpea mis sentidos con tramas esquirladas y este trapecio de lombrices solo es mi atril preparándome para recibir la ignominia.
Las paredes se acercan. Yo, pretendo irme.
miércoles, 24 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
Credo Annie
Creo.
Cedo servilmente ante tus ojos enormes en medio de estas dos
estaciones.
Cedo mis costumbres y cesan mis temores.
Ceden las balas, día siete entre amores
Cedo mis credos y creo que puedo,
creo que puedo ceder aún más si es invierno.
Creo que el ático será refugio y los zócalos buenos
recuestes,
cedo a que ya no cesen las ráfagas siniestras.
Ceden los bailas, cantos y fiestas,
creo que ceden nuestros cuerpos esgrimando dolo y pestes.
Cedo a lo que no conozco y lo que pretendo ser...
A las ganar de quedarme o proceder.
Creo que creemos demasiado y no cedemos,
creo que pecamos de idiotas y cometeremos.
Subterfugio, ignominia, insultos, risas y atropellos
Cedo porque así surgen los días más bellos.
Cedo ante tus pilares tan blandengues y tan lánguidos.
Cedo al besar tus pómulos tan rocosos…tan escuálidos.
La quietud inmersa en esos huesos tan tuyos…tan pálidos.
Cedo ante ti, creo por mí,
Creo ante mi, cedo por ti.
Cedo tan fácil porque creo,
Creo tan fuerte porque cedo
sábado, 20 de octubre de 2012
Cada intento de tocar el cielo, distante, estruendoso. Plástico.
Celofán de que cubre los pastos y campos en mis cabezas
Permite que los hijos se vayan de estos tiempos que agobian.
Abajo, mas abajo de los puentes de roca y los pinos sonrientes, las flores respiran alto.
En corto y lejano, suben las nubes de tu mujer.
¿Un tren de cartón? Lentes de noche y las lentejuelas de tus caleidoscopios.
Más y más intenso, a cada pulso, a cada esfínter, a cada quebrar, entre los latidos, dentro de los topes.
Ria un poco oscuro e infértil.
Celofán de que cubre los pastos y campos en mis cabezas
Permite que los hijos se vayan de estos tiempos que agobian.
Abajo, mas abajo de los puentes de roca y los pinos sonrientes, las flores respiran alto.
En corto y lejano, suben las nubes de tu mujer.
¿Un tren de cartón? Lentes de noche y las lentejuelas de tus caleidoscopios.
Más y más intenso, a cada pulso, a cada esfínter, a cada quebrar, entre los latidos, dentro de los topes.
Ria un poco oscuro e infértil.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
