martes, 26 de julio de 2011

Terror Frío

Me gustaría mantenerme menos cuerdo,
penetrando con horrores, el dinero y la paz.
Dejando de lado el terror y el abismo.
Me gustaría estar algo demente como todos los demás,
viviendo en un mundo auto-fabricado y más allá de aceptarlo, simplemente no darme cuenta que quiere penetrar por mis palmas.
Me gustaría ser un poco insano como los demás y jugar sin que el tiempo importe,
obviando las consecuencias y fumando sobre los ríos vacíos.
Me gustaría ser un poco menos lineal y poder creer en las mentiras,
dejando de buscar las mentiras entre lineas de cada supuesta verdad,
dejando que alguien "mayor" fabrique a su libre albedrío un mundo más denso en mi.
Simplemente decirle sí a su llamado de salvación.

Supongo que nadie más está interesado en convivir con la verdadera realidad y sus cortes; es decir, ¿Por qué enfrentarse con el monstruo si puedes dejarte devorar por él?
-El tobogán eterno, revuelto y enfermizo de su esófago es un lugar más cálido-

Conmemorar la verdad es como jugar a la ruleta rusa con balas de salva, simulando llorar, terrorismo en tu cabeza.

sábado, 23 de julio de 2011

Procts*

Y las matrices vinieron desde arriba,
ellas saludaban desde el cielo mientras dormían
y mi garganta suavemente rugía,
no se como?
como alguien lo vende?

Cayeron una y otra vez sin llegar nunca al suelo, apuntando hacia abajo y aún con gestos y ademanes de grandeza se unieron sin replicar,
vitoreando a una misma voz los arpegios nefastos de un gratitud hipócrita.
cayeron eternamente entre líneas oscuras y flageladas.
¡Que bien se hubiese escrito!
Nadie quiere amarte, solo mira ese amor mientras duermes mientras mis codos tratan de refrenar el pánico entre tus sienes mutiladas, caricaturescas, plastificadas y cuadrangulares.

Su cuerpo solía ser medio cuadrado, algo redondo-algo atormentado, mas siempre grotesco-, demasiado rayado por dentro, abigarrado pero su rostro se sobrio.
Su misma putrefacción mantenía sus pestañas excitadas, erguidas, señalando siempre al sol, encarando las pulsiones arquetípicas de la sinrazón.
Sus desenfrenados multicolores entremorían por sobre su sexo fuerte, abultado, tosco y desnudo, violentando cada orificio, dejándolo sobrio ennegrecido, histérico y dilocuente, dejándolo más abajo del marrón letrina atardecer de los viernes beatos.

Se sumaron unos cuantos más a sus entierros sempiternos,
a su intenso  y barato intento de martillar a la sobredosis de piedad.
Todos llegaban a ser igual, a simple vista intentaban ser hombres, todos miraban su reloj, a diferentes distancias del suelo, a morder en trozos deformes el inalcanzable yo.
Me gustaría decir lo siento mas mi línea se refrena en este párrafo. En realidad poco importa lo que escriba o trate de describir sobre esta manta barata, la platónica fe onírica grotesca ensangrentada; pues, ellos seguirían cayendo y yo los seguiré mirando sin entender porqué realmente lo hacen… ¿Por qué diantres mantienen rostros apacibles?

Relativamente se hacen reales por sobre una visión negligente de mis deseos desenfrenados, esas creaciones acrobáticas que se funden en mi vientre. Meconio.

viernes, 22 de julio de 2011

The horny moon balad

Los azules en mis ojos,
temblantes, 
entre verdes afogarados y cuadrúpedos necios..
Esos bronceados tonos maliciosos que se unen cual aquelarre para deformar mi visión.


No es por el peso, es por lo avieso de sus gónadas estrechando mis esfínteres con guirnaldas lisurientas y abigarradas.
Y cuando eras joven, y tu corazón solía desear leer las fibras calientes, cantando maderos tormentosos, martirios solitarios y gente vagando abaja, muy abajo en el suelo. Cuando realmente las cosas que se acaban solo llegan a jugar al final del día y nosotros en la tibia mecedora, nos toqueteamos, coqueteando las marcas de la virilidad sempiterna se una vejiga arguardientosa, lánguida, disonante.
Nadie más ya se pregunta porque al día siguiente el sol saltara de nuestras ventanas, marchitando en el olvido algun pasado, y la luna, la maldita luna, anorexica descuidada, arrogante dama tosca, que me atormenta, se olvidaba embarazarte, hincharte la matriz atormenta, con alcohol ensangrentado mi garganta.


Zumbidos, tormentosos caracteres que se leen fríos,
bocanadas de penitencia entrecortada,
sonrisas que se asemejan a la plenitud y esa falsa caricia que desborda confianza. Arrugas del norte.
Como si no existieran, son zumbidos. Las palmas que decidimos asolapar en lugar de frotar, son esas mismas que nos recuerdan desde muy dentro que las reacciones sudorosas que ya no mordemos, solo rompen un poco más el brazo que no dimos a torcer.


Y allí estaba yo,
todo limpio mientras caía, y sus extrañas mejillas se retorcían tratando de hacerse, entre malabares siniestros, alas de cartón. Ellas se volvían, una y otra vez, un simple señuelo de pasión energúmena... Sabían muy bien que enternecian mi piel. 

Cual "Cofradía" se unían con amor  y todo lo que vi fueron hombres gordos y desnudos, mujeres tiesas y desgarradas, también desnudas, edificios viejos, que hablaban como tú, almohadas que cubrían las calles, una llama subterránea que hacia la vez de razón. Alguien un poco menos azul y... Cofradía, me iré a dormir antes que sacudas al denso poeta que hay en mi, antes de que sacudan la poca fe en mi . Estoy vivo en lo siniestro de tu placer.


sábado, 9 de julio de 2011

Lucky me

Mis manos agitan mis pies con un cigarro entre dormido,
las pendientes secuestran, suelen mirar hacia arriba entre los violines.
Mis respiraciones, mas tersas suponen aves entre las flores.
Los patios invisibles posan roles en los libros.
Tu sabes, te sabes, tu sabes que fuimos maldad.

adara, bua, guarpauaia... Las voces ininteligibles.


Me pareció hacer una broma y no un drama.
Los sin hogar rojos tras las rejas
y tu sabes, tu sabes, tu sabes, no estuvimos tan mal.


Tararadaradara lam daram dam.

Truenen cada vez mas fuertes  con redobles y gritos desesperados, fraguando con profundas aguas; la niñez y mi suerte, suertudo yo.
Gritamos, lo gemimos y reímos, con displicencia, con locura.
Grandes aguas, grandes charcos, las lluvias contra el espíritu mojado y ... suertudo yo.
Los ganadores emiten sus bullas y suertudo yo, los escucho como gritos infinitos y dementes, esta lleno de cómplices y salvajes hondos en sumisión.
Bien.
Creen que esta bien, las voces, disuenan con suertes bipolares. Suertudo yo

miércoles, 6 de julio de 2011

barbilente Morado

Veo estrellas y ojos en mi cuarto,
la muerte esta gritando en las paredes.
¿cuanto tardara en comer de mis sueños?
El hombre en el rio cambiaría de parece.
Escucharía cada milímetro de lo que perdimos cuando eramos uno.
Todos quieren irse pero ninguno quiere quedarse.
            -No entiendo ese gesto que me dice no-

Con el pulgar menos decides lo que quieres ser e igual perderme.
Libertad, la vida es una simple caída de agua y el rió se hace grande adentro, cuando nadamos y nos perdemos, cuando esas enorme rocas nos unen en un solo juego y nos aventaja con elecciones que nos obligan a perder.

Aquí estamos, en el cielo, sin libertad,entonces...¿Qué hacemos en el grass?
Aquí estamos en el cielo, cuando tu mente enfría las luces amarrando las piezas internas con coros sugestivos.
en el mismo sitio marchando, sobre una tabla ventral en donde todos van a reírse en sobredosis antinaturales y sus gestos impregnan los hombros con un apetito sexual monstruoso. Juegan.
                                       -apagan las luces-
Ellos bailan con frenesí, la están pasando bien.
Bailan en las dunas sin lluvias, y en los desiertos de hielo seco.
Es tiempo de divertirse  y donde mierda estas en esta pobre situación?
Todos, si excepción bailan sobre esas columnas de pobreza y hambre, burlándose-mientras muerdes- y escupen los restos de mi ser.
Ella es hermosa, bella y perfecta, lastima que ella también este bailando, su frenesí en otros cuerpos me excita, me pone en éxtasis.
Lastima que este vidrio sea muy grueso.



viernes, 1 de julio de 2011

Osculatriz Impeviernal

El sátiro hijo del sol se ha marchado,
la bella reina y sus hojas secas lo han espantado nuevamente.
Las aves que solían cantar en las mañanas, se fueron con él
y aquellas risas matutinas, aquellas risas interminables y bullicios casi pandillerescos
que se asoman siempre para alguien como yo que vive cerca a un colegio; para alguien como yo, que se aturde con el reflejo, desde el otro lado de la ventana.
Colegiales han cesado de estorbar las calles.

Sigo mirando desde la ventana el mismo evento, una vez más.
Día tras día;
con lentitud;
Mes tras mes,
con dolor;
año tras año,
con tétricos deseos irrefrenables.

Desde la misma casa fría, vieja y triste,
desde aquel lugar donde siempre es de noche,
desde el mismo lugar manso en donde la mesa esta vacía siempre y nadie comparte ni una sola comida.
Las veo a través de las cortinas cremas inmortales y eternas,
aquellas que se sacuden y danzan ondeantes por un mismo viejo cristal roto que no ha sido removido.


La nocturna eterna, mi casa,
te recuerda la muerte en incesantes pasajes de su piel coloreada.
Quieta, inerte,
oscura y pesada,
llena de rigidez y la volatilidad de sus suelos te recuerda que mueres.
El silencio es mutuo.

La reina te cubre con cinco frasadas gruesas y melancólicas,
te despierta con un soplido profundo
y en aquel momento te penetrara incesante hasta la profundidad de tus huesos.
Su cuerpo sensual suda y se ríen de los simples mortales.
Las baladas empiezan a albergar un poco más de calor,
las luces nocturnas se abrillantan con neón
la bravura que, densa, en la oscuridad emerge, mantiene algo tibio entre los porqués.

La luna gira, sigue en su persecución ,
¿quién?
La prostituta.
Aquella suave distorsión,
llueve, llueve.
tu territorio toca suelo.
los bajos se entonan y suben.
Aquel trémulo doliente,
vibra como jamas,
y la lluvia, Aquel sudor de la reina, lava mis manos,
y esas heridas sanan.
No era necesario maldecir, ella me sana
en su danza eterna,
me dice no me moleste conmigo mismo,
ella me cura.
Hermosa reina de ímpetu destructivo, sexuada en mi.
Inviername