Mis manos están ensangrentadas, nadie las escucha gritar entre golpes incesantes. Las manos ensangrentadas cortan las ventanas; nadie escuchar los vidrios despedazados al caer al suelo y romperse en pedazos cada vez más pequeños, nadie me escucha llorar ni gritar, mi padre solo se queda parado, a unos 4 metros míos, y me dice que me tranquilice, todo estará bien. No es cierto, lo se, nada estará bien y nada será feliz porque no sabes como soy ni como pienso, no sabes ni mi edad ni mi cumpleaños, no sabes que hago en todo el día y no sabes que el dolor me mata por dentro. Tú solo quieres que sea perfecto como tu hija, la unigénita y ungida entre millones,y que prospere en la grandeza de ser una planta mas en el jardín de tu casa, que no me mueva, que no respire y que no piense por mi mismo.
Cada día me salgo más y más de esta estúpida farsa, de la inmundicia de vivir en esta realidad de los absortos, la realidad de los que se dan la mano para saludar y de los que están sometidos a agachar la cabeza y cerrar su boca cuando viven. Tengo dolor en mi alma y no lo niego, tengo dolor en mi ser y no pienso quebrantarlo ante momentos felices. Solo quiero dormir y dormir, no despertarme ya jamás para tener que soportar tanto dolor; me corroe por dentro y por fuera, me corroe desde las entrañas hasta el almidón, me corroe por dentro dejando álgidos recuerdos en lugares donde solía existir carne viva y emoción. Cierra los ojos me dicen las voces de mi cabeza, ciérralos, no temas, todo estará bien. Tú solo duerme y no despertaras, duerme con la correa con la que intentaste dormir 9 veces, esa misma será tu bufanda ad mortem.
mis manos rodean mi cabeza y me arrancan pelos y los mantengo pegados a mi cabeza, mi cuerpo contra la pared simplemente cae al suelo y no puedo cerrar los ojos, algo cambiaría si los cierro, es demasiado arriesgado dejar de ver. No creo nada de lo que esta pasando, no puede ser cierto, para nada lo es; no me puedo levantar del suelo y solo quiero romper, romperme a mi mismo en la aversión de existir y partirme con una navaja en dos partes y quitarme la piel, estar desnudo mostrando mi carne al rojo vivo. De mi cabeza cae sangre y más sangre, la veo caer desde lo más alto, la veo recorrer todo mi rostro y enternecerme el corazón partido, la veo tan tranquila y tan relajada, la veo tan roja y sensible, la veo estrecha en la felicidad de seguir cayendo. No hay ya más dolor, no hay más sensaciones de incredulidad, no existe nada y todo esta contra la verdad que yo creí verdad, simplemente esta allí, simplemente dormir.
Algún día despertare simplemente dormiré y provocare el dormir entre sueños de dormir nuevamente, solo dormiré en la semita dormida en la marchita casa de la génesis donde estaré durmiendo nuevamente en la perfección de dormir. solo dormir en silencio iracundo y en paz ineluctable, simplemente dejar de existir y dormir.
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