viernes, 9 de agosto de 2013

Some Places

Y no me gusta porque cuando sonrió nadie más lo hace. Ríen, es cierto, y quedo vendido como un simple payaso falto de astucia, atribulado ante multitudes.
Porque antes de siquiera masticar conversa alguna ya estaré sofocado, atragantado... Sorbiendo por cantaros tanto licor que seré un estigma otra vez.
Porque la soledad se impregnará a mis venas con agujas rabiosas de finos espasmos y memorias, brindándome suero de negras palizas arderá en fiebre de alcoholes. Nuevamente balbuceando tu nombre entre malinterpretaciones de un empedernido amante que ha caído.

No me gustan sus mujeres ni como no me miran. Se les ha de hacer muy divertido rechazarme con su respiración, sin siquiera mirarme. Un deporte de larga duración en donde todos ganan, y pierdo yo.
Seis, ocho, quizás, tal vez, 9 o 14 horas. En fin es solo otra noche más que dejare caer los escudos y la soledad bombardeara este pecho con insinuaciones de muerte ajustando mis pálpitos y yo creyendo hacerme fuerte con mi blandengue espíritu embadurnado de fragancias equivocas y certeras.

Pensar prendado a tu recuerdos
prenso males
Dibujo, creo, invento
recuento atajos e intento
escaparme eufórico
de mis males crónicos
mientras se me hace irónico
que se endeuden vidas por un coche
endeudo la mía por compartir una sola noche
rodeado de tu halo de rojo carmesí
es que descubri, que desde que te vi te pertenecí
como amanecerás tan lejos
amada quebrada entre espejos
Es un jardín de paz
refugio al subterfugio que nace en combate,
alas de ángel con vuelos sobre mis desastres.
Solo, con el llanto, acompañante melodía
levantando en tanto solamente copas vacías
toca mi frente la mesa, pensamientos, muerte y divago
billete el bar atraviesa, mi gran suerte, otro trago.

No hay comentarios:

Publicar un comentario