martes, 2 de noviembre de 2010

Kg

Entre pasos y cavilaciones, lleno de frustración e impotencia, decidí simplemente dejar de comer a partir de mañana. Me da nauseas comer y luego sentirme vivo, me da asco sentirme vivo, me siento sucio e inmundo, me causa repugnancia sentir que respiro y que quiero poder andar. Prefiero sentarme a esperar.
La carne, poder y satisfacción, la sangre de los caídos en mi boca. Ellos titubean, susurran piedad en mis oídos; ahora los oigo, gritan, gimen, reniegan perpetuamente de su existencia pero la aceptan. Admiro demasiado su vida como para poder seguir haciéndolo. no me siento bien.
Una ida tranquila en la que nos codeamos con nosotros mismos, regodeandonos en nuestras corpulencias, donde nos revolcamos, donde nos acostamos y simplemente dormimos; entre nuestros deseos mas sucios, los mas candentes y pútridos.
Los crujidos tan pacíficos y solemnes, me satisfacen, hacen que mi cuerpo despida paz en el silencio, me hace sentir simplemente yo.
Las teclas, resonantes y prepotentes, me dicen que me calme. Tómalo suavemente, me repiten.
No alarms and no surprises please.

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