Ve, dile a los muertos que hoy levanto templos de rigor a entrañas. Decidle que construyo descalzo sobre vidrios sollozos bajo el otoño de hojas pútridas y lluvias hemorragia . Decidle pausada y calma que eriges faraones bestias sobre el tiempo camuflaje de verdoso espanto.
Decidle , también a sus madres, que su cuerpo muerte ha tragado ola como arcadas la rabia turbia de este can peregrino.
Bipolar natural, hastiado y cómodo, caído y celebrado, saltimbanqui mugriento vibrado en palmas. ¿No has de conmoverte ante mi petición?
Ve y dile a a los muertos que un vivo muere y nació muerto cuando empezó a vivir su muerte plácida.
Dile a los muertos que hoy dormiré con ellos. Armad a las plazas con serpentines y cohetecillos que bajo tierras mas confortables y amigas he de dormir nuevamente.
Decidles seriamente que espero sus domingos falsos y caricias nulas con ansias en vísperas de cogollos, arcadas, cátedras y silencio.
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