Cada intento de tocar el cielo, distante, estruendoso. Plástico.
Celofán de que cubre los pastos y campos en mis cabezas
Permite que los hijos se vayan de estos tiempos que agobian.
Abajo, mas abajo de los puentes de roca y los pinos sonrientes, las flores respiran alto.
En corto y lejano, suben las nubes de tu mujer.
¿Un tren de cartón? Lentes de noche y las lentejuelas de tus caleidoscopios.
Más y más intenso, a cada pulso, a cada esfínter, a cada quebrar, entre los latidos, dentro de los topes.
Ria un poco oscuro e infértil.
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