lunes, 29 de julio de 2013

De la Muerte: "Le Mour"



Pues, simplemente, como omitirla. ¿Quién tendría, el descaro de refrenar un crecendo perdido  ante la rauda e insaciable colisión?
¿Quien tan veloz y prepotente para refrenar fuerzas que atosigan cual ostia al ateo?
Trepidante mensajero,  ¿lleva usted consigo las mismas tempestades?
Es que no creo que podamos escaparnos de este detalle fácilmente; es decir, de alguna,
u otra manera manipula-tanto directa como indirectamente- nuestras vidas.

Y es que el amor es , sin miedo a equivocarme, una construcción ficticia e intangible en la solida, vomitiva,
espantosa, maleable y, a veces tristemente, indestructible  realidad.
Dejando de lado el momento en que se concibe, quiero llegar directamente al punto en donde los entes
son eternamente conscientes del estado irreversible que cobijaron en Eros en su más profunda pureza.
Me refiero claramente a la conciencia de amar.
//Vaya frase para más "sencilla" de rescatar, la conciencia de amar. Preciso para esto el hecho no solo de ser conscientes de que podemos amar; sino, más bien, a la gran virtud y la capacidad inherente del ser humano errante, ente patético en incertidumbre perpetua, de despertar entre nosotros la necesidad de amar. A tan alto grado de magnitud es el ímpetu de este deseo que nos flagela y desgarra que vivimos, sin darnos cuenta-como de casi todo lo que creemos realmente conocer-, para servirle a esta opacea sensación incluso sin siquiera llegar a saber lo que es el "estado de amor",sin siquiera saber lo que realmente significa amar.

Previos para admitir que me sorprende la capacidad de mis congéneres de admitir una construcción ficticia en la realidad sin ser conscientes de que esta construcción paulatina debe venir acompañada de un desvirgador de taras y credos desfasados. Amar es primero quebrar la vaya de la ignorancia. Eh aquí la simpática conclusión que no es más que otro gesto de la simpatía irónica de realidad que esboza una maquiavélica sonrisa a los ignorantes congéneres míos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario